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DIAFRAGMA. Ejercicios Hipopresivos.

By 5 agosto, 2019 febrero 2nd, 2020 No Comments

EL DIAFRAGMA:

Un diafragma tenso es un techo bajito que dificulta el transito intestinal y es lógico que la persona que lo tiene sufra de estreñimiento. Si relajas tu diafragma tendrás un techo más alto, tu cuerpo y tus heces fecales agradecerán el estar menos tiempo dentro de ti.

Para que entiendas la importancia que supone tener un diafragma relajado, por vinculación con las emociones , te podemos decir que tendrás los mismos problemas pero te importarán muy poco. Una imagen de una persona estresada comparada con una persona de yoga o una persona relajada será muy ilustrativa de esta situación.

Imagina a una persona estresada, que seguramente tenga un diafragma tenso, con poca movilidad que le obligue a una respiración superficial. Sitúa esta persona en un atasco y le tocan el clacson. Lo más fácil es que reaccione con agresividad levantando el dedo mediano y mostrándolo a quien le increpa acústicamente.

La situación cambia si la persona está relajada. Si es un yogui con un diafragma relajado que le facilita respirar más profundamente, reaccionara ante el clacson levantando una mano en señal de paz y dibujando una sonrisa por el espejo.

Son dos situaciones diferentes relacionadas con el sistema emocional y con el diafragma , relajarlo te convierte en una persona más tolerante, y la práctica de ejercicios hipopresivos, como ejercicios respiratorios que son te ayudarán a ello.

Un músculo inspirador como el diafragma, cuando está en forma, es de mucho interés para disminuir los problemas respiratorios. Un diafragma con movilidad ayuda a tener una mejora en los parámetros respiratorios y como, con la práctica de ejercicios hipopresivos, también se entrena la musculatura que se encarga de inspirar con fuerza y la musculatura espiratoria, es fácil que la persona note mejoría en su problemática inspiratoria. Al fin y al cabo, los ejercicios hipopresivos son ejercicios posturales y respiratorios.

Recuerda ademas que tu abdomen es un globo y si la pared superior del mismo, el diafragma, está más baja, alguna pared de este globo debe abombarse, normalmente tu faja. Entonces aparece la barriga, que va aumentando por exceso de alimentación y otras circunstancias. Si logras relajar el diafragma, éste se eleva y le devuelve la oportunidad a la faja de hacer correctamente su función, tu cintura se va a reducir con facilidad.

APRENDE A RELAJAR TU DIAFRAGMA:

Los ejercicios hipopresivos son una excelente manera de relajar el diafragma, aunque si este está muy tenso, conviene que visites a un fisioterapeuta que te ayudará con tecnicas especificas para ello.

Nosotros te enseñaremos tres pasos faciles que, en 5 minutos, puedes hacer en tu casa con solo un poco de aceite de masaje o una crema hidratante.

Te tumbas en la colchoneta o alfombra y flexionas las rodillas para poner cómodamente los pies en el suelo.

Para comprobar la eficacia de esta propuesta haz tres respiraciones profundas y siente tu capacidad y facilidad de entrar el aire en tus pulmones y como notas la zona lumbar, en la que se insertan los pilares del diafragma que relajarás con el masaje.

Te frotas la zona por donde acaban las costillas y comienza tu vientre con algo de aceite de masaje o crema hidratante. Coloca todos los dedos de cada mano, excepto pulgares, por debajo de las costillas de modo que los dedos indices se toquen entre sí. Al expulsar el aire de tus pulmones, con suavidad hunde las yermas de tus dedos e intenta coger las costillas o poner la punta de los dedos por debajo. Los desplazas despacio a derecha e izquierda. Relajate mientras los introduces. Si notas molestias lo haces con mas suavidad.

Puedes estar 1 o 2 minutos haciendo este intento de ir introduciendo los dedos. Veras como, poco a poco y dia a dia, esta especie de masaje te permite introducir algo mas los dedos por debajo de las costillas. Estarás logrando que el diafragma se relaje.

Coloca las dos manos igual que las tienes pero solo en el lado izquierdo; en el derecho esta el higado y lo dejamos para después, cuando ya tengas algunas sensaciones percibidas en el lado izquerdo, así lo harás con mas cautela y seguridad.

El dedo meñique de tu mano derecha debe estar debajo de tu esternón, en el centro de la parte baja de la caja torácica. Los otros dedos están juntos y de nuevo los dos dedos indices de tu mano se tocan entre si. En cada exhalación procuras entrar mas los dedos y tirar de ellos hacia fuera, como queriendo abrir tu caja torácica, tanto al estar sin aire como al inspirar. En esta ultima fase, haces como una ayuda para que la caja torácica se abra. Lo puedes hacer un minuto y repites lo mismo en el lado derecho; has de realizarlo con mimo, puesto que tienes muy cerca el hígado. Si notas alguna pequeña molestia afloja.

El ultimo paso es un masaje suave en el que inicias con las manos como al principio, con los dedos indices que se toquen en el centro de la caja torácica y, deslizando y hundiendo algo los dedos, dibujas el arco costal. Este masaje te conviene efectuarlo mientras expulsas el aire, como evitando que la caja torácica se cierre.

Al acabar, para verificar si te ha servido de algo, pon los brazos en el suelo y respira hondo. Date cuenta de la diferencia que notas comparándolo con las sensaciones que tenías al inicio. Siente como el aire te entra más fácilmente. Nota tambien que esta zona dorso lumbar está más relajada y, quizá, más en contacto con el suelo.

Ejercicios hipopresivos. Mucho mas que abdominales. Reprograma tu cuerpo de forma inteligente : alivia tus dolores de espalda, reduce la cintura, mejora tu rendimiento deportivo y sexual. 2015. Tamara Rial. Piti Pinsach.

Beneficios de los ejercicios hipopresivos y del ejercicio:

– Mejora el sistema cardiovascular, proporcionándonos una mayor resistencia y ayudándonos a prevenir enfermedades del corazón.

– Mejora el sistema musculoesquelético. Nos permite aumentar la fuerza y el tono de nuestra musculatura, así como mantener el buen estado de los huesos y articulaciones.

– Es un factor fundamental para prevenir el sobrepeso y la obesidad, así como otras enfermedades metabólicas como la diabetes tipo II y el cáncer.

– Incide en nuestro estado emocional, proporcionándonos una sensación de bienestar constante, a la vez que mejora la autoestima. Tiene un efecto antidepresivo y regula la ansiedad.

– La actividad física mejora la esperanza y la calidad de vida de todas aquellas personas que consiguen integrarla como un hábito.

Objetivo: vientre plano. Consíguelo con la técnica hipopresiva. Marc Bonamusa Beltrán. Prólogo de Piti Pinsach. 2016. (AMAT).

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